Hola,
Decía que esperaba que agosto no fuera como julio. Y, de momento, la verdad es que no lo está siendo, afortunadamente. Tal vez sea porque los remojones con agua helada hacen que la mente se despeje e invitan a dar pasos en firme, tal vez sea por la recapacitación acerca de muchas cosas, tal vez sea por los viajes fugaces a la tierra de las raíces, tal vez sea por esas presentaciones literarias en ayuntamientos y bibliotecas de pueblo, tal vez sea por inhabituales (y muy gratas) compañías... Qué sé yo. El caso es que ya está bien de darle tantas vueltas a que no hay que perder el tiempo que quede por vivir, que esperemos sea mucho. Menos comeduras de tarro y más acción.
Las dos visitas a la tierra de los ancestros (una de ellas haciendo además de guía, con la pizca de orgullo que eso siempre conlleva) han incluido sendas escapadas a Granada. Una de apenas día y medio, y la otra menos aún, una sola jornada, pero suficientes para reencontrarse con esa maravillosa ciudad y volver a admirar todos sus atractivos. Y las dos veces, con miniquedada del foro de Saber y Ganar incluida. Es decir, que mejor aún. Aunque en una de ellas hiciera una temperatura insoportable de más de 40 grados a la sombra y en la otra hubiera que ir viendo los monumentos en plan japonés, como si lleváramos artefactos pirotécnicos insertos por vía rectal. La compañía era magnífica, y a partir de ahí, todo lo demás son aliños que aportan más sabor.
Precisamente en una de ellas, uno de los contertulios comentó cuánto debía el extinto grupo musical Girasoules al mítico programa radiofónico La Gramola de M-80 (me refiero al de finales de la década de los 90 y la primera mitad de la siguiente, no a esa birria de fórmula de bajo coste que ha heredado el nombre y se emite en la actualidad). No le quito parte de razón al amigo forero, es cierto que la citada formación musical valenciana eran casi una constante en el programa que con tanta maestría obsequiaban a los oyentes Joaquín Guzmán y su equipo. Incluso, en ciertos momentos, canciones como Por mucho que pase se convirtieron casi en un himno. Pero por mí encantado, por cuánto me gustaba ese grupo.
Nunca vi en directo a los Girasoules, y eso que una vez actuaron en Ibi. Debió ser a comienzos de 1997, o si acaso a finales de 1996, porque de lo que estoy seguro es que entonces estaba estudiando COU. Tocaban en una sala que por aquel entonces estaba bastante en boga, sobre todo entre quienes por aquel tiempo rondaban los 25 años, y que poco después, lamentablemente, degeneró en un antro para postadolescentes ávidos de alcoholizarse rápidamente. Solía ir mucho por aquella sala, precisamente porque el hecho de que fuera frecuentada por gente a la que consideraba entonces mayor hacía que el ambiente fuera más tranquilo, muy agradable, y la música era variada. Las actuaciones en directo eran un aliciente más para ir.
Los Girasoules estaban entonces en pleno apogeo, después de que el disco Rompe tu silencio los hubiera catapultado a la fama tras un álbum anterior que había pasado bastante desapercibido. Gustosamente hubiera ido a verlos, pero su concierto era un viernes y el sábado teníamos un examen de matemáticas (era habitual que los exámenes de matemáticas y filosofía fueran los sábados por la mañana), así que con las ganas me quedé. Otra razón, aunque en este caso bastante superflua, que me invita a preguntarme por qué narices escogí la opción C en COU en lugar de la D. Pero bueno, qué más da eso, al cabo de 14 años y con una licenciatura terminada.
La cuestión es que me quedé sin escuchar, entre otras canciones, Volver a empezar, una pieza que sonaba con frecuencia en aquella sala las noches de viernes y sábados. Mi favorita de aquel disco, y eso que otras como Rompe tu silencio, Te parece bonito o la antes citada Por mucho que pase también me encandilaban. La letra de Volver a empezar me invitaba a reflexionar, aunque entonces no pudiera volver 20 años atrás porque sólo tenía 17. En cambio, ahora, en este agosto de 2010, creo que se ha convertido en mi canción.
Tal vez sea demasiado tarde para algunas cosas, pero para otras muchas, ahora ya sí definitivamente, sé que no. Así que vayamos cogiendo aire y.... ¡p'alante!
Y para la próxima, ¿una ración de Chinchetas en el mapa? A ver si cumplo con ello.
Saludos al personal.
Noche del 20 de agosto de 2010
5 comentarios:
Antonio, querer es poder. Me alegra mucho que estés recuperando el ánimo.
¡Ánimo, y aquí estamos los amigos para lo que necesites!
Jajaja, ¡qué gran grupo!, las letras son la hostia. Pero no sólo de este disco, sino de todos sus discos. Recordad que nos están intentando engañar, ¡¡¡Hay que tirar pá alante y ayudar a los que lo están pasando mal!!! Por cierto, yo soy "cobiquero", el usuario que colgó este video en youtube. Saludos, amigos!!
A veces hay que volver a los orígnes para saltar hacia adelante.
Cuanto me alegra saber de tu relanzamiento, ello me hace suponer que al menos vas remontando el bache.
Besos
Mi agradecimiento a todos los que comentasteis esta entrada, aunque sea tan a destiempo, especialmente a "Cobiquero", por el detalle de hacerse notar. Aprovecho la circunstancia para felicitarte por el montaje del vídeo de una canción tan buena. Fantástica. Qué buenos los Girasoules en su conjunto, magníficos.
¡Salud!
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